¿Te mudas a una ciudad grande?

En la economía con ubicación fluida de la actualidad, es probable que tu compañía te ofrezca la oportunidad de mudarte a una ciudad más grande y dejar tu ciudad natal pequeña y familiar.

Pues bien... ratón de ciudad, no te preocupes.

Hay algunas cosas que deberías tener en cuenta a la hora de mudarte a una ciudad grande, pero nada te puede enseñar a lidiar con ello.

Las ciudades son sede de rascacielos y otros altos baluartes de comercio. New York es un excelente ejemplo de esto. Cualquier persona que se muda a New York City de un pueblo pequeño puede sentirse abrumada por la magnitud y tamaño de la arquitectura, los edificios y el diseño de las calles.

Si amas la naturaleza, considera ir a vivir cerca de un parque, New York City tiene muchos parques de gran nivel. El fácil acceso te permitirá pasar un poco de tiempo allí con frecuencia.

Al venir de un pueblo más pequeño, quizás estás acostumbrado a conocer a la mayoría de los residentes. En una ciudad grande, experimentarás el verdadero anonimato. ¡Pero no estarás solo! El anonimato está rodeado por millones de otras personas. Como en cualquier otro lugar, algunas personas son decentes y se cuidan uno con otro, y algunos solo buscan ese 1.

Otro problema que surge mucho para los nuevos residentes es hacer nuevos amigos. Quizás te hayas mudado pero las probabilidades son que tus familiares y amigos no se mudaron contigo. Intenta unirte a una comunidad local o grupo, algo que disfrutes y encuentres en común con otros. Puede ser un equipo de deporte o competencias de poesía, una clase de cocina o un grupo de paseo canino, etc. Cuantas más personas conozcas, más son las posibilidades de conocer a alguien realmente especial.

Por último, intenta encontrar ubicaciones en la ciudad que te recuerden a tu hogar.

Quizás sea un pub. Quizás sea una cena o la esquina de un parque, puede ser cualquier cosa. Arraigarte a algún lugar y sentirte "local" te ayudará a encontrar una sensación de identidad para protegerte del frecuente ajetreo de la ciudad.

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Pero no importa desde dónde o a dónde te mudas, los clientes de Vonage podrán llevar su servicio con ellos ¡y mantener el mismo número que siempre han tenido! Simplemente lleva Vonage Box™ y tu teléfono residencial contigo. Una vez que llegues a tu nueva casa, simplemente enchufa tu cable de Internet y tu teléfono en la parte trasera de Vonage Box. ¡Y listo!

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